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miércoles, 3 de febrero de 2016

La Falacia del jugador, ¿mentira o pura verdad?




La falacia del jugador, también conocida como la “Falacia de Monte Carlo”, es la creencia errónea de que si algo sucede con mayor frecuencia de lo debido durante un período determinado, la consecuencia será que en un futuro próximo esa frecuencia se reducirá al mínimo. De la misma manera, si algo sucede con menos frecuencia de lo normal durante cierto periodo, consecutivamente sucederá  más frecuentemente en el futuro (por lógica se piensa que tiende a equilibrarse).

En situaciones donde los resultados de algo se dan de manera aleatoria o al azar, esta creencia, aunque apelando a la mente humana, es falsa. Esta falacia se puede dar en muchas situaciones prácticas aunque se asocia más con el azar, o en nuestro  caso con juegos de azar, donde los jugadores suelen aferrarse a esta creencia.

Definición

La falacia del jugador es la creencia errónea de que un sistema aleatorio sea menos aleatorio y más predecible cuando se repite. Esto sucede comúnmente cuando hablamos de azar y de ahí el nombre de la falacia. Por ejemplo, una persona que juega a los dados puede sentir que uno de los dados dará un número determinado basándose en las tiradas anteriores. Esto es una falsa creencia ya que las posibilidades de que salga un cierto número son las mismas en cada tirada, independientemente de las tiradas anteriores o futuras.

Descripción

Esta falacia ocurre cuando una persona  asume que una desviación de lo que ocurre normalmente o a largo plazo, será corregido y cambiará en el corto plazo. La “lógica” que rige esta falacia es la siguiente:

X ha ocurrido

X no ocurre como se espera normalmente o a largo plazo

Por lo tanto X va a llegar a su fin

Una persona puede asumir cierto resultado basándose en lo ocurrido anteriormente y alejándose de lo que se espera que suceda normalmente. Por ejemplo, cuando se tira una moneda de dos caras se supone que el resultado no afectará a la próxima tirada. Cada vez que se tira una moneda existe un 50% de posibilidad que salga cara y un 50% de posibilidad que salga cruz. Supongamos que una persona tira la moneda 6 veces  y le sale cruz cada vez que la ha tirado, si la persona llega a la conclusión  que la próxima tirada va a ser cara, entonces se ha basado en la falacia del jugador y debe recordar que los resultados anteriores no influyen de ninguna manera en la próxima tirada.

La falacia del jugador y su origen en la ruleta de Monte Carlo

Fue El 18 de Agosto de 1913 en la ruleta de Monte Carlo donde se dio origen a esta falacia. Al parecer la bola cayó en el color negro 26 veces consecutivas. Esto era un caso extremadamente raro y los jugadores perdieron millones de francos apostando al rojo ya que pensaban que el “próximo” saldría por fin ese color basándose en un razonamiento incorrecto: era la “racha” la que causaba un desequilibrio en la aleatoriedad de la rueda y, por tanto, ese extraño resultado tendría que ser seguido de una larga racha del color rojo.

La psicología de la falacia

La falacia del jugador surge de la creencia en una ley de los pequeños números, es decir,  la creencia errónea de que pequeñas muestras deben ser representativas de la muestra mayor. De acuerdo con la falacia, ciertas “rachas” deben eventualmente balancear  para ser representativas.

Contraargumentos

 R.D Ellison es un jugador profesional con más de veinte años de experiencia en el mundo de los juegos de azar y ha escrito importantes libros como “Gamble to Win”, “Gambling to win Roulette” entre otros.

El autor explica que la idea predominante entre los expertos del juego y matemáticos es que todas las decisiones de mesa son eventos independientes, por lo tanto la idea contraria (que un número puede ser “debido” a algo) es considerada un punto de vista tonto e incorrecto y se refiere como la premisa de la falacia del jugador.

R.D Ellison nos dice que esta falacia es en su totalidad falsa por las siguientes congruencias (término usado en la teoría de números para designar una relación entre dos número enteros):

En la ruleta americana por ejemplo, los expertos coinciden en el hecho de que cada número tiene 1 de 38 posibilidades de salir en la próxima tirada. Esta “oportunidad” en 38 posibilidades es conocida como la estadística expectativa de un número (number’s statistical expectation). Si se tiene una expectativa con respecto a algo, este algo deja de ser independiente. Si estos eventos numéricos no tienen una previsibilidad inherente, no habrá manera de asignar una expectativa estadística a ellos  y por lo tanto cualquier cosa que tenga una calidad predecible no puede ser independiente.

Frank Bastow, un famoso analista de Wall Street,  escribió un libro (“Beat the casino”) donde explica cómo utilizar una variedad de sistemas para mejorar las probabilidades de ganar en la ruleta, dados, blackjack, baccarat y en un casino en general. En su libro apuntó: “Los dados y la ruleta son inanimados, pero si su comportamiento no está sujeto a alguna fuerza o principio rector, la secuencia de 30 o más repeticiones podría considerarse como algo común y, por tanto, no podrían existir juegos como los dados o la ruleta ya que no habría manera de calcular las probabilidades y las posibilidades.Esta afirmación contradice todos los pensamientos de otros autores, pero no prueba que no sea cierto.

Esta verdad se hace más evidente si se considera que los "eventos independientes" son premisas de los expertos en juegos de azar, los cuales se contradicen así mismos. Los resultados en una mesa de ruleta están en un estado constante de adaptación a sus probabilidades, pero nada de lo que es verdaderamente "independiente" se puede ajustar. Muchos autores expertos en juegos de azar se contradicen a sí mismos y aconsejan a sus lectores adaptarse a una tabla específica (como en los dados).

Pero si todos los resultados fueran independientes como se dice, no habría diferencia cuando un jugador hace su apuesta  y algo que ha ocurrido en el pasado no tendría relevancia tampoco.
Algunos expertos en matemáticas, estadística y juegos de azar,  están de acuerdo en que los números se ajustan a las probabilidades dando una muestra suficientemente grande. Lo que quieren decir es que los números se ajustan en grandes grupos pero no en pequeños grupos. Otra contradicción.
La falacia del jugador puede ser verdad o no, pero lo más importante es ser siempre positivo y esperar la racha de buena suerte para las próximas ganancias además de usar la cabeza y practicar bastante. Prueba tu suerte ahora en El Mundo casino y descubre la verdad sobre la falacia del jugador en cualquiera de nuestros juegos.

Marigny de Grilleau: UN HOMBRE DE CONDUCTA



La Matemática siempre ha encontrado seductora la posibilidad de descubrir alguna clase de patrón sistemático en el azar. Y los juegos de casino se le han presentado entonces como campo ideal de estudio y experimentación. Ya en los años ’20 del pasado siglo aparecieron los primeros estudios en relacionar matemática, estadística y juegos de azar. - See more at: http://www.articulo.org/articulo/28231/juegos_de_casino_y_matematica_un_amor_posible.html#sthash.rj3FbSen.dpuf
La Matemática siempre ha encontrado seductora la posibilidad de descubrir alguna clase de patrón sistemático en el azar. Y los juegos de casino se le han presentado entonces como campo ideal de estudio y experimentación. Ya en los años ’20 del pasado siglo aparecieron los primeros estudios en relacionar matemática, estadística y juegos de azar. - See more at: http://www.articulo.org/articulo/28231/juegos_de_casino_y_matematica_un_amor_posible.html#sthash.rj3FbSen.dpuf
La Matemática siempre ha encontrado seductora la posibilidad de descubrir alguna clase de patrón sistemático en el azar. Y los juegos de casino se le han presentado entonces como campo ideal de estudio y experimentación. Ya en los años ’20 del pasado siglo aparecieron los primeros estudios en relacionar matemática, estadística y juegos de azar.

Son muchos los que dedicaron años de su vida para tratar de “ganarle” al casino, estudiando todo lo que es posible que surja de una ruleta, pero hasta hoy, la banca sigue ganando.
A comienzos de la década de 1920, el juego de ruleta tenía cautivos a numerosos apostadores que pretendían encontrar un método para ganar, desafiando a las leyes del azar.

Numerosas estadísticas de analistas y matemáticos que se dedicaban a investigar minuciosamente las probabilidades de los juegos de azar y los fenómenos que se producían se hicieron públicos, especialmente aquellos que estudiaban el juego de la ruleta.

 El matemático francés Marigny de Grilleau se ocupó de anotar todas las bolas que salían en una mesa de ruleta del casino de Monte Carlo, al que asistía todos los días. Lo hizo durante 5 años. Llegaba cuando abrían la sala de juego y se quedaba hasta la última bola de la noche. Lo curioso es que nunca se tentó para apostar al menos una ficha.

 Grilleau se dedicaba a anotar los números que salían. Su actividad intrigaba tanto a los trabajadores del casino que uno de ellos le confesó que le parecía extraordinaria su paciencia y dedicación a anotar todas las bolas que se jugaban durante toda la jornada. Muy compenetrado en su análisis, Grilleau le respondió que si uno mismo no tomaba sus propias anotaciones, era imposible llegar a las estadísticas más exactas.

El científico le confesó que hacía años que intentaba comprender con claridad los fenómenos que producía el azar y las leyes que lo gobernaban.

 El empleado del casino, con el afán de saber más, le preguntó si él podría ratificar que sus estadísticas eran fidedignas, y Grilleau le contestó que en todas sus estadísticas había observado distintas maneras que se presentaban de una forma desordenada, pero que enseguida se daba cuenta de que había determinados equilibrios y desequilibrios con el correr de las bolas que iban saliendo, y que al final siempre se retornaba al equilibrio, y eso era una constante en todas sus investigaciones.

 Con algo de ironía, el empleado de la casa de juego le aseguró que él no había podido tomar todas las bolas que habían salido en las mesas, ya que los crupiers que se iniciaban, para practicar todos los días cuando el casino estaba cerrado al público, tiraban muchas bolas. El científico titubeó por un momento y luego dejó la sala pensativo, ya que el hombre con su comentario le confirmó que el equilibrio existía en el azar.

Grilleau sólo disponía de parte de la generalidad de los números lanzados por una ruleta, pero a la vez era un universo en sí mismo, pequeño y completo. Si analizamos 1.000 bolas de una ruleta y pasamos a investigar los fenómenos que se producen en las salidas, notaremos algunas leyes que se cumplen. Lo mismo pasaría si tomamos 100.000 bolas, siendo que las proporciones serán mucho mayores.

Desde el estudio de las permanencias parte cualquier sistema o método al que se han dedicado todos los jugadores “sistemistas” científicos. Aunque se tiene en cuenta que no puede considerarse como “sistemista” quien disponga de un método que no haya sido examinado con resultados positivos, en permanencias diversas y por lo menos de 15.000 bolas.

Cómo explicar lo inexplicable: un cisne negro en cualquier esquina


Los seres humanos somos capaces de llegar a la Luna, de erigir edificios, puentes, catedrales y monumentos impresionantes, de vencer a terribles enfermedades, de construir vehículos y artefactos asombrosos, de descubrir las leyes de la naturaleza, de producir conmovedoras obras de arte, de elaborar un maravilloso intangible como la música. Y también somos capaces de producir terribles instrumentos que provocan muerte y destrucción. Somos capaces de muchas cosas, menos de una: vivir en la incertidumbre, carecer de explicaciones para lo que nos ocurre y nos rodea. Nos resulta insoportable lo aleatorio, el imponderable, lo impredecible. Buscamos y creamos modos para bloquearnos contra ello.
La tecnología nos ofrece promesas en ese sentido. La ciencia también. Nos brindan ilusiones de seguridad, de inmortalidad, nos prometen el fin de las enfermedades, la eliminación de los riesgos, drogas milagrosas, un repuesto para cada órgano y cada miembro de nuestros cuerpos. Y en paralelo con esto, momento a momento se nos ofrece un nuevo seguro contra cada riesgo, real o imaginario, cierto o incomprobable. Una sutil contradicción entre la utopía de la seguridad absoluta y la inmortalidad por un lado y la amenaza de lo incierto por el otro.
Por supuesto, hay cosas que se pueden prever. Pero previsiones y profecías no son lo mismo. Lamentablemente muchas de estas últimas se confunden con las primeras. 
Pese a todo, lo único cierto fue, es y será la incertidumbre. Navegando en ella evolucionamos y llegamos hasta aquí. Pero no aprendimos a aceptarla. Es una pasajera que nos incomoda y nos angustia. Lo mismo ocurre con lo incomprensible. Creamos explicaciones de manera serial para protegernos de su existencia. Esta necesidad de prevenir lo azaroso y de explicar lo impenetrable produce lo que los psicólogos del comportamiento y los estudiosos de la probabilidad llaman sesgos cognitivos. Son atajos del pensamiento, ejercicios de la mente que nos llevan a explicaciones tranquilizadoras por el camino más corto, independientemente de que esas cortadas se salteen evidencias de la lógica, de la comprobación o de la realidad.
PROFETIZAR EL PASADO
 
Nassim Nicholas Taleb, ensayista libanés establecido en Estados Unidos, fue varios años asesor financiero antes de convertirse en un lúcido analista de probabilidades y en un filoso ensayista. Es el creador de la categoría de “cisne negro”. Así llama a esos acontecimientos que, a pesar de escapar a todas las previsiones y posibilidades lógicas, se producen y existen. Un “cisne negro” no es predecible hasta que aparece. Todos los cisnes son blancos, demuestran durante siglos las estadísticas, los estudios biológicos e incluso las investigaciones zoológicas. Pero un día, en la laguna menos pensada aparece un cisne negro. Es el momento en que todo lo que se sabe y se dice sobre estas aves pierde su sustento. ¿Qué hacer? Se crea lo que Taleb denomina una “posdicción”. Al revés de las predicciones, que anuncian lo que ocurrirá y exponen por qué, las “posdicciones” intentan explicar las razones del “cisne negro” presentándolas como si hubieran sido previstas e incluso anunciadas. Son formulaciones como “yo lo sabía”, “estaba calculado”, “lo habíamos advertido”, etcétera. El problema es que si se buscan aquellos cálculos y advertencias previas no aparecen por ningún lado. Es que no existían. El “cisne negro” no habitaba ni en la más audaz imaginación.
A pesar de esto las “posdicciones” prenden, porque generan una tranquilidad, por cierto artificial, que parece fundamentada. La economía, el deporte, la medicina, la política y hasta los juegos de azar están habitados por legiones de “posdictores”, que disparan excusas muy bien disfrazadas de conjeturas y de sólidas tesis. Como advierte Taleb, muchos de ellos, una vez que logran instalar su hipótesis (presentándola casi como una prueba científica), pasan a la categoría de predictores. Despliegan nuevas teorías y estadísticas para prevenir acerca de lo que ocurrirá en el futuro y cómo afrontarlo. El temor a la incertidumbre y la poca o nula tolerancia al imponderable suelen trabajar a su favor. Sin embargo, el autor de “Antifrágil” (así se titula otro trabajo de Taleb) actúa nuevamente como aguafiestas. Lo que va a ocurrir, dice, no se puede ni prevenir ni explicar. La razón es muy sencilla: no ocurrió. No hay una sola evidencia acerca de sus mecanismos y causas. Y construir predicciones o aventurar probabilidades a partir de las conclusiones obtenidas de un hecho anterior es más que aventurado Las causas de lo ocurrido operan hacia atrás, no hacia adelante.
EL AZAR NO TIENE MOTIVOS
En el afán de escapar a lo que no se conoce o no se puede controlar, dice Taleb, se desarrollan algunas falacias lógicas. Por ejemplo, se le llama habilidad a la suerte. Se atribuyen talentos imaginarios y no demostrados a alguien que (en cualquier ámbito, sea deportivo, empresarial, político, artístico, etcétera) tuvo suerte, y de inmediato se intenta explicar y repetir su “método”. Aparecen biografías “demostrando” que lo suyo fue producto de estrategias inteligentes y se ofrecen recetas basadas en su “idoneidad”. Por supuesto, el golpe de suerte no se repetirá y pronto todos los que buscaron replicarlo irán en busca de lo que Taleb, con su filoso lenguaje, llama “otro idiota con suerte”.
Otra falacia lógica consiste confundir azar con determinismo. Esto ocurre cuando se toma un hecho absolutamente azaroso e inexplicable y se le adjudican causas necesarias e inevitables. A partir de ellas nuevamente se construyen sesudas teorías. La no aceptación del azar, de lo imprevisible y de lo incierto lleva a la compulsión de encontrar un significado a todas las cosas. Se desarrolla el “furor interpretandis”, una irrefrenable vocación por el simbolismo que impide ver lo simple y obvio y lleva a considerarlo como símbolo, causa o anuncio de algo que no está en la realidad evidente, sino en la mente del interpretador. O de sus creyentes.
Sabemos que la mayoría de los cisnes son blancos. Pero existen los cisnes negros. Su aparición no niega a los blancos pero evita que se tejan teorías falsas sobre la exclusividad de los mismos. Siempre nos espera un cisne negro a la vuelta de la esquina, pero es inútil que lo busquemos de antemano.
Estos y otros sesgos cognitivos muy extendidos pueden explicar resultados electorales, deportivos o económicos alejados de todas las predicciones, encuestas, y sesudos diagnósticos y análisis previos. También la asombrosa recuperación de algunos enfermos enfrentados a sombrías perspectivas. Y la repetición de muchos errores, algunos de ellos trágicos, en todos los campos.
Por supuesto, hay cosas que se pueden prever. Pero previsiones y profecías no son lo mismo. Lamentablemente, muchas de estas últimas se confunden con las primeras. Como señalaba el austríaco Karl Popper, gran pensador y filósofo de la ciencia, sólo se puede aceptar como correcto aquello que fue “falsado”, es decir contrastado y refutado. Es así como la ciencia y el pensamiento producen descubrimientos e ideas que se sostienen en el tiempo. Sabemos que la mayoría de los cisnes son blancos. Pero existen los cisnes negros. Su aparición no niega a los blancos pero evita que se tejan teorías falsas sobre la exclusividad de los mismos. Siempre nos espera un cisne negro a la vuelta de la esquina, pero es inútil que lo busquemos de antemano.

La bolsa reclama físicos y matemáticos


Consideremos un físico matemático bastante desagradable que cada tarde frecuenta el mismo bar, se sienta en el mismo sitio y parece estar hablando a una silla vacía a su lado, como si hubiese alguien. El camarero es consciente de la situación y el día de San Valentín, cuando el físico parece especialmente absorto en la conversación, le pregunta por qué está hablando al vacío. El físico, en tono de burla, le echa en cara que no sepa nada de mecánica cuántica. «No existe el vacío. Las partículas virtuales entran y salen de la realidad y existe una probabilidad no nula de que se materialice una mujer guapa y, cuando eso ocurra, quiero estar aquí para pedirle una cita». El camarero se queda desconcertado y le pregunta por qué no se lo pide a alguna mujer real de las que están en el bar. «Nunca se sabe. Tal vez alguna acepte». El físico le responde con desprecio: «¿Sabe usted hasta qué punto es improbable que esto suceda?».

 Ventas al descubierto, compras al margen y economía doméstica

En Wall Street es fácil oír la siguiente frase: «Aquel que vende algo que no tiene, tiene que comprarlo o ir a la cárcel». Es una clara referencia a las «ventas al descubierto», es decir, la venta de unas acciones de las cuales el vendedor no dispone, con la esperanza de que bajará la cotización y podrá comprarlas más adelante a mejor precio. Es una práctica muy arriesgada, pues la cotización puede subir de golpe mientras tanto y, sin embargo, muchos operadores fruncen el ceño ante esta práctica por una razón muy distinta. Consideran hostil o antisocial apostar a favor de la caída de un título. Se puede apostar a que un caballo determinado gane una carrera, pero no a que un caballo se rompa una pata. Un simple ejemplo bastará para mostrar que el mecanismo de las ventas al descubierto puede constituir una corrección necesaria en un mercado a veces excesivamente optimista.


Jim Simons, el matemático multimillonario

A la edad de 40 años, Jim Simons lo tenía todo para hacer Historia en el mundo de las Matemáticas en Estados Unidos. Ganador del Premio Oswald Veblen de Geometría, ya había una teoría con su nombre: la Chern-Simons.
Entonces, Simons decidió que quería ser multimillonario. Hoy, 23 años después, tiene una fortuna estimada en 10.600 millones de dólares, o sea, 7.900 millones de euros. Todo gracias a su 'hedge fund', Renaissance Technologies. Un fondo que no sólo es el que mejores retornos ha dado en la última década, sino que demuestra el estado de la economía y las finanzas actuales: entre sus 275 empleados no hay un solo economista. La mayor parte de su plantilla son programadores, físicos y matemáticos. Y así Simons ha convertido lo que se llama 'trading de alta frecuencia' (o, según sus iniciales en inglés, HTF) en una máquina de hacer dinero.
Así que, para entender a Simons hay que comprender primero dos términos: uno, hedge fund; el otro, 'trading de alta frecuencia'. Que no se asuste nadie. En realidad, son dos cosas muy sencillas. Y, si los periodistas, los políticos y los académicos las explicáramos más a menudo, todo el mundo entendería mucho mejor eso de 'los mercados'...

La bolsa reclama físicos y matemáticos

Físicos y matemáticos trabajan en la bolsa. Hace ya tiempo que el olfato sirve de poco en los mercados financieros, donde los profesionales más cualificados muchas veces proceden del mundo científico. Tentados por ingresos elevados, los reyes de la ciencia han encontrado una salida práctica a la excelencia teórica, han transformado su mundo de fórmulas en un puente con el mundo real, una fábrica de predicciones que se transforman (salvo imprevistos) en dinero y beneficios.
"Sueldo inicial en el primer año entre 125.000 y 250.000 euros, en función de la experiencia", es la tentadora oferta de Renaissance Technologies a aquellos físicos y matemáticos interesados en cambiar de aires y sustituir el mundo de Sheldon Cooper (el de 'Big Bang Teory') por el de 'El Lobo de Wall Street'. Una apuesta que lleva a trasladarse a Nueva York a diseñar programas informáticos capaces de avanzarse a lo impredecible, una entelequia equivalente a la conjugar las leyes del universo con las de teoría cuántica pero de manera más prosaica.

Tres Ricos mas famosos Por ganar dinero con opciones binarias



Se hicieron ricos  con opciones binarias

Albert Einstein decia que el tipo de interes compuesto es la octava maravilla del mundo y creeme, tenia razon. Este principio hace que una pequeña cantidad pueda convertirse en una gran cantidad.  Aunque he repetido en diversas ocasiones aquella ocurrencia de Voltaire según la cual las loterías son una tasa pagada a la estupidez o, por lo menos, a la ausencia de unos conocimientos matemáticos mínimos.

Mohamed Hussein

Mohamed Hussein de Arabia Saudita empezó a invertir a mediados del 2010, era una persona normal que empezó con solo 1.000$, después de poco tiempo y sin conocimiento logro multiplicar por 10 el capital pero luego a los poco días termino perdiendo todo su dinero. Después de 3 meses regreso pero con una cantidad mucho mayor de 80.000$ la cual llego a caer a solo 3.000$ donde se retiro pensando no volver jamas, o eso cuenta. a principio del 2011 empezó a ver algunos sistemas y estrategias que veía rentable y con una suma de 10.000$ empezó un racha ganadora recuperando todo el dinero perdido hasta llegar a una suma de 1.200.000$ que era la suma que buscaba para retirarse. Actualmente solo invierte en acciones donde corre un riesgo menor.

Haruto Wang

Haruto Wang un Japonés licenciado en economía se hizo famoso en el 2012 por el dinero logrado en pocas semanas por sus operaciones binarias. Es uno de los pocos inversores que no pierden el dinero desde un principio. Haruto utilizo una estrategia de correlación y se dice que logro amasar mas de 12 millones de dólares siendo la personas que mas dinero ha logrado conseguir en opciones binarias pero todo los sistemas no son perfecto, a la semana de haber conseguido su mayor suma de capital ganado perdió mas de un 90% donde decidió retirarse con una suma de 850.000$ una muy buena suma para jubilarse.

Iván Smyrnov


Iván Smyrnov un joven Ruso que hizo su fortuna por medio de apuestas en opciones binarias. Iván Smyrnov empezó apostando en los principales casinos de Rusia pero poco a poco la estrategia de Matingala o Matingale fue prohibida en los casinos. En el 2013 se topo con las opciones binarias donde puedo ver que su estrategia podría ser muy rentable lo cual no fue cierto pues en su primer intento perdió el 95% de su dinero en pocas horas. Después de unos meses regreso pero esta vez utilizo su estrategia en varios brokers, en algunos tenia beneficio y otros no, así que empezó a trabajar con los brokers mas fiables según el y en unos cuantos días había multiplicado por 1000 su capital. Se dice que actualmente tiene mas de 3 millones de dólares en el banco y es dueño de uno de los mas importantes Casinos online de internet en Rusia.

Por qué no usar la MARTINGALA


En nuestra primera entrada vamos a hablar sobre una atractiva estrategia para ganar dinero, y explicaremos por qué NO usarla.
La estrategia Martingala es una estrategia para apostar la cuál a priori promete ganar dinero de forma segura y sin riesgos. Para los que no la conozcáis empezaré el post describiendo en que consiste esta interesante estrategia. 
Para esta estrategia necesitamos un juego de apuestas en el que la probabilidad de ganar sea del 50% y el factor de beneficio sea de 2, es decir, que en el caso de victoria las apuestas se doblasen. A modo de ejemplo valdría un caso tan sencillo como dos jugadores apostando 1 euro a cara o cruz, donde cada jugador tiene un 50% de posibilidades de ganar y en caso de victoria se llevase la apuesta del contrincante, aunque para este caso vamos a tomar un ejemplo más práctico: la ruleta del casino.
Tomemos cualquier apuesta que cubra la mitad de los números de la ruleta, como pueden ser el rojo/negro, par/impar, falta/pasa… En este artículo consideraremos el ejemplo del formato de apuesta rojo/negro.
Supongamos que la ruleta no tiene el número cero, el cuál no cuenta ni como rojo, ni como negro, ni como par, ni como impar. Esta ruleta imaginaria cumpliría los requisitos para la martingala ya que para cada apuesta la probabilidad de ganar es del 50% ya hayamos elegido rojo o hayamos elegido negro, y el casino nos daría el doble de lo apostado en caso de victoria. La estrategia consiste en lo siguiente:

Elijamos un color, por ejemplo el rojo y hagamos una unidad de apuesta sobre ese color, por ejemplo un euro. En caso de que ganemos, el casino nos dará el doble de lo apostado, es decir, dos euros, lo que supondría un beneficio total de un euro. En caso de perder, volveremos a apostar sobre el mismo color, pero esta vez el doble del caso anterior: es decir dos euros. Si tuviéramos suerte y saliera el rojo, el casino nos daría el doble de lo apostado, es decir, 4 euros a lo que si le restamos los dos euros que acabamos de jugar, más el euro de la primera partida, formaría un beneficio total de 1 euro. En caso de que volviera a salir negro, seguimos con la misma táctica y apostaremos el doble de la apuesta anterior, esta vez 4 euros al color rojo. Si esta vez saliese el rojo, el casino nos pagaría 8 euros, a lo que si le restamos los 7 euros apostados nos formaría un beneficio total de un euro. En caso de perder seguiríamos apostando el doble al rojo.
Como vemos, podemos ir doblando la última apuesta hasta que en la ruleta salga por fin el color rojo. En cualquier caso el beneficio total es de un euro, por lo que jugando tantas veces como nos haga falta, podemos conseguir ganar tanto dinero como queramos. Total, ¿en algún momento acabará saliendo el color rojo verdad?
Esta estrategia parece atractiva y promete hacernos ricos a costa de los casinos. Pero la realidad es diferente y vemos que son los casinos los que se hacen ricos a costa de los clientes. ¿Por qué no funciona esta estrategia? ¿Al fin y al cabo la estrategia nos asegura el beneficio de un euro para todas y cada una de las partidas verdad?
Pues la respuesta, es que esta estrategia sí que nos haría ricos en los casinos si no fuera porque hay ciertos detalles que se nos están pasando por alto:
1.  Por un lado, estamos dando por hecho que podremos doblar tantas veces como nos haga falta, cuando realmente no es así. Las mesas siempre tienen un límite de apuestas, por lo que en el caso de que tengamos la suficiente mala suerte para sobrepasar ese umbral, no podremos recuperar todo lo invertido. Por ejemplo, una casa de apuestas donde el límite de apuestas sea 900 €, y hayamos empezado a apostar con unidades de 5 €, si tuviéramos la mala suerte de tener 9 negros seguidos, no tendríamos oportunidad para recuperar los 1279 € invertidos.
2.  Por otro lado, también damos por hecho que el dinero del jugador es infinito, cuando en realidad no es así. El valor de las apuestas crece exponencialmente, lo que significa que podemos encontrarnos ante cifras realmente altas en poco tiempo. Los humanos solemos tener dificultades para asimilar el exponencial, ya que al significado de doblarse no le damos demasiada importancia cuando las cifras son pequeñas, pero puede llegar a asustar mucho cuando las cifras en juego son altas. En un caso exagerado en el que hayamos tenido la tan mala suerte para que tengamos la necesidad de apostarnos 100.000 €, el caso de perder implicaría tener otros 100.000 € en nuestras manos.
3.  También es importante considerar la ley de los grandes números. Según esta ley, “Las secuencias largas de varios resultados negativos acaban apareciendo a largo plazo”. Es decir, por muy improbable que sea un suceso, acabará sucediendo si esperamos el tiempo suficiente. Cabe decir que en el casino de Montecarlo hay registros de sucesiones de 26 negras seguidas, la cual su probabilidad es de 1 entre 10 millones de veces, y nos exigiría tener un presupuesto de por lo menos 67 millones de euros, si hubiéramos decidido usar la estrategia martingala aquel día.
4.  Por último, hemos de decir que en la ruleta de los casinos, también tenemos el número cero, el cual juega en favor del casino. Este número no cuenta ni como rojo, ni como negro, ni como par, ni como impar… Este distorsiona un poco el ejemplo teórico inicial a favor del casino. Es decir, ganaríamos con cada uno de los 18 números rojos que hay en la ruleta y perderíamos con cada uno de los 18 números negros de la ruleta más el número cero, que siempre es para el casino. En este caso la probabilidad de victoria sería de 18/37, o dicho de otra manera del 48.6%.
Analicemos ahora un caso real. ¿Qué pasaría si un día fuésemos al casino con 63 € en la cartera?
Pues bien, 63 € nos dan un margen de perder 6 partidas consecutivas. La probabilidad de que perdamos un euro sería de 19/37 o dicho de otra manera de 0.514. La probabilidad de que perdamos todo nuestro dinero, es igual a la probabilidad de perder 6 veces consecutivas, o lo que es lo mismo 0.514 multiplicado por sí mismo 6 veces, es decir, de 0.018. Aproximadamente el 1.8% de las veces.
Por otro lado, ganaremos un euro cada vez que no pase lo descrito anteriormente, es decir, el 98.2% de las veces.
Teniendo en cuenta esta información podemos calcular la esperanza de beneficios para este caso concreto:
1 x 0.982 - 63 x 0.018 = -0.173 €
Cuando ganamos, ganamos un euro y esto sucede el 98.2% de las veces, mientras que si perdemos, perdemos 63 euros y esto pasa el 1.8% de las veces, lo cual crean una esperanza de beneficios de -0.173€ por euro apostado.
Queda demostrado que la martingala por muy atractiva que parezca, no es rentable a largo plazo, por lo que no os animo a practicarla en los casinos.

Consigue información fidedigna sobre el juego de la ruleta


La mayoría de artículos que hablan sobre trucos y consejos para la ruleta, están escritos por gente sin experiencia real ganando a la ruleta. Típicamente su único objetivo es llevar tráfico a los casinos online sin importarles la veracidad de los consejos. Este artículo te proporciona consejos reales y efectivos para ganar a la ruleta online y en casinos reales. En otras palabras, son consejos que realmente te ayudan a ganar.
Sin embargo, no todo el mundo quiere ganarse la vida con la ruleta, algunos simplemente se quieren divertir. Por esto dividiré los consejos en dos secciones. La sección 1 trata de sistemas de juego profesionales y la sección 2 es para quienes juegan por diversión.

Para jugadores profesionales: consejos de ruleta para ganar

Consejo 1

No puedes ganar a la ruleta de forma consistente con apuestas exteriores. Este puede ser el consejo más importante que te dé. Las apuestas exteriores son una representación dispersa de la rueda de la ruleta. Para resumirlo, las apuestas exteriores te garantizan que no puedas vencer a la ruleta a largo plazo. Las únicas apuestas que se pueden ganar de forma consistente son las internas, porque representan sectores específicos de la rueda. Este es uno de los consejos más importantes sobre la ruleta.

Consejo 2

Usa la física de la rueda de la ruleta para predecir dónde va a caer la bola. Es la única forma de vencer a la ruleta.

Consejo 3

Nunca bases una estrategia de apuestas en la mesa. Hacerlo no es diferente de las apuestas aleatorias. Céntrate solamente en la rueda y la bola.

Consejo 4

Juega solo basándote en los giros de una rueda real. Si la rueda de la ruleta es una animación computarizada, entonces no es una ruleta, es una máquina tragaperras con animaciones de ruleta. No se pueden vencer las máquinas tragaperras porque no hay física real que determine el juego.

Consejo 5

Comprende la causa y el efecto de los números ganadores. Siempre hay variables físicas que determinan dónde caerá la bola. Cuando las entiendas, podrás desarrollar estrategias que funcionen.

Consejo 6

Piensa en términos de días y semanas de juego en lugar de horas. Esto es porque para poder evaluar los métodos, tienes que hacerlo sobre un número de giros estadísticamente relevante. Si basas el éxito o fracaso de un sistema con solo 10 giros o más, no podrás saber si tu estrategia funciona. En pocas palabras, a corto plazo no puede ocurrir nada.

Consejo 7

Ten cuidado y que no te descubran. La mayoría de los empleados de casino tienen al menos un vago entendimiento de cómo se puede vencer la ruleta. Por lo tanto están entrenados para observar a los jugadores que muestran comportamientos de jugadores profesionales. Por ejemplo, apostar constantemente tarde es un signo de aplicación visual de balística. Observa el comportamiento de los empleados para determinar si te han descubierto. A menudo los signos no son sutiles y podrías ver cosas como al croupier avisando de últimas apuestas mucho antes. De cualquier forma, si te descubren, no tolerarán tu consistencia de ganancias de ninguna forma.

Consejo 8

Acepta que incluso con un sistema de ruleta eficaz, seguirás teniendo días de pérdidas. Comprende que con una estrategia auténticamente eficaz, te podrás beneficiar a largo plazo. 

 

Consejos para juego casual (juego por diversión)

Consejo 1

Piensa que probablemente perderás. Sin una estrategia profesional de ruleta, es lo más probable. Por supuesto, puedes tener suerte, pero al menos ten en cuenta de que las probabilidades están contra ti.

Consejo 2

Piensa en la frecuencia en la que se espera que ganes tus apuestas. Si apuestas a un número, estadísticamente deberías ganar 1 de cada 37 giros, lo que puede ser demasiado poco frecuente para jugar por diversión. Quizá te compense más jugar apuestas externas como rojo y negro.

Consejo 3

Aumentar tus apuestas tras perder puede dejarte sin bankroll rápidamente. Si ves algo como que haya salido 10 veces el rojo seguido, las posibilidades de que a continuación salga en negro no cambian. Así que doblar tus apuestas no es apostar más para cubrir tus pérdidas, es simplemente una apuesta diferente mayor, por lo que el potencial de pérdida también es mayor. Puedes tener suerte y recuperar o perder completamente tu bankroll. Ten en cuenta estas posibilidades. Si quieres jugar durante un tiempo, doblarte no es una buena idea.

Consejo 4

Si usas progresiones de apuestas (aumentar apuestas tras las ganancias), usa un enfoque menos agresivo. Por ejemplo si estás apostando al rojo y pierdes, tu próxima apuesta podría ser rojo + 1 ficha más que la apuesta anterior. Si ganas durante el siguiente giro, disminuye tu apuesta en una unidad. Esto es una progresión media que puede sostener un juego medianamente largo.

Consejo 5

Ten en cuenta que algunos casinos online están trucados y son imposibles de vencer, incluso con la suerte de tu parte. Muchos casinos no usan ruedas reales sino que usan ordenadores para determinar el número ganador. Estos son simplemente máquinas tragaperras. Y mientras que muchos casinos ofrecen un número justo de generadores, otros predeterminan los resultados de los giros basándose en la cantidad que el casino ya ha pagado. Por ejemplo, el software del casino se puede programar para pagar solo ciertas cantidades cuando los otros jugadores hayan perdido grandes cantidades. Así que si juegas online, asegúrate de que el casino ofrece RNG (Generadores de números aleatorios) y una ruleta con cámara web donde se usa una rueda real.

Consejo 6

Ponte límites estrictos y síguelos a rajatabla. Si estás preparado para perder solo $200, llévate solo esos $200.

Consejo 7

No juegues únicamente para recuperar tus pérdidas. Si lo haces, este es el camino hacia la adicción al juego. Es mejor aceptar que las pérdidas son finales y seguir adelante.